Hay lugares en Roma donde el tiempo parece haberse detenido, no por falta de innovación, sino por la capacidad de preservar una autenticidad que en otros lugares se está desvaneciendo. Uno de estos rincones preciosos se encuentra entre los puestos del Mercato Monti, donde el letrero «Pippo Tortellino» atrae a romanos y turistas.
Si buscas la esencia de la «romanidad» más auténtica, aderezada con una pizca de ingenio culinario, este es el lugar adecuado. En este mercado te sumerges en un ambiente vibrante y sincero. No esperes manteles de lino: aquí la experiencia es directa, táctil y humana. El punto fuerte del local, regentado por Filippo Fazi (que continúa una tradición familiar iniciada por sus padres hace casi treinta años en Colli Aniene), es precisamente el contacto humano.

Los platos de pasta que encontrarás
La amabilidad, la sonrisa constante y la pasión de quienes preparan la comida destacan en las diversas reseñas de 5 estrellas del local. La verdadera magia ocurre detrás de la barra. Ver a los chefs mientras preparan tu pedido te da la seguridad de la frescura del producto. El menú de la cocina de autor, tal y como indica la pizarra de Pippo Tortellino, es un homenaje a los clásicos, pero con algunos toques de autor. Por solo 9 euros, puedes degustar los platos básicos de la cocina romana: bigoliall’Amatriciana, alla Carbonara y tonnarelli Cacio e Pepe.
Quien busque algo más especial, por un par de euros más, puede aventurarse en combinaciones intrigantes: fettuccine con crema de guisantes, jengibre y menta (+ pecorino); trofie con pesto, mozzarella de búfala y tomates cherry; raviolis rellenos de ricotta y espinacas con tomate y emulsión de albahaca; e incluso los atrevidos raviolis Cacio e Pepe con crema de papaya y cebolla de Tropea.
Completa la oferta una sección dedicada a las crepes, disponibles con ricotta y limón, ricotta y salmón o ricotta, achicoria y nueces. Muchos visitantes extranjeros han declarado haber comido aquí la mejor pasta de toda Roma, prefiriéndola con creces a restaurantes de renombre, con un gasto de unos 18 euros para dos personas, una relación calidad-precio imbatible.
Ya sea un plato rápido de fettuccine o una ración de pasta fresca para llevar a casa, la sensación es la de que te guían en un viaje de descubrimiento de nuevos sabores. Para terminar con un toque dulce, también encontrarás tiramisú.
Dónde: Via Baccina, 36, 00184 Roma. Abierto de 8:00 a 14:30, todos los días excepto los domingos.