Si te has topado con el nombre de Pulgarcito en Roma hablando de comida, has llegado al corazón de la cocina salvadoreña en la capital. Es un pequeño pedacito de Centroamérica trasplantado entre los adoquines, y la pupusa es su reina indiscutible.
¿Qué es la pupusa?
La pupusa se parece a la tigella de Módena o a una pequeña focaccia aplastada, pero su esencia es muy diferente. Está hecha de masa de maíz, la misma base de las tortillas. Esto le da un sabor a maíz tostado mucho más intenso que el del trigo.
A diferencia de la tigella, que se corta y se rellena después de cocinarla, la pupusa se rellena cruda. Se forma una bolita de masa, se pone el relleno en el centro, se cierra y se aplana con las manos hasta que queda como un disco plano, para luego cocinarla en el comal (una plancha bien caliente). La masa se funde con el relleno, creando un contraste entre el exterior crujiente y tostado y el interior suave y fundente.
La propuesta de Pulgarcito
En el menú encontramos pupusas, tamales, horchata y muchos otros sabores que cuentan la historia del lugar de origen de los dueños. En el menú las llaman «Piadine de maíz artesanal», y sus precios oscilan entre los 3,50 € y los 4,50 €. Por mencionar algunos tipos, se sirve la revuelta ( frijoles, cerdo, queso), chicharrón ( cerdo y queso), carne asada ( ternera), pollo con queso. También hay opciones vegetarianas: frijol con queso (frijoles), calabacín con queso, jalapeño con queso (picante),e l ajo y queso o solo queso.
Entre las especialidades encontramos el loroco con queso: con las típicas flores salvadoreñas.
Si quieres algo más sustancioso que las pupusas, hay varios platos entre los que elegir, como El Callejero (16,00 €): dos salchichas con carne marinada, casamiento (arroz y frijoles), chirmol y guacamole; o la carne a la plancha (14,50 €): carne marinada con guarnición y tortilla. El local también ofrece una selección que hace un guiño a México, con burritos y tacos.

En cuanto a los dulces, encontrarás la famosa Tres Leches (bizcocho empapado en tres tipos de leche), empanadas, arroz con leche y buñuelos de yuca con sirope de panela. Todo ello se puede acompañar con una buena horchata al estilo salvadoreño, hecha con semillas de morro, cacao y canela.
Es el lugar perfecto si quieres escapar de la típica carbonara y probar algo que sepa a maíz, especias y tradiciones lejanas.
Dónde: Piazza Attilio Pecile, 41, 00154 Roma. Abierto de martes a domingo, martes y miércoles solo para cenar. No hay muchos asientos, por eso es necesario reservar. Cuando hace buen tiempo, se puede comer fuera. Móvil: 342 883 4843.