En septiembre, volver al trabajo y sumergirse en la agitada vida de la ciudad puede resultar estresante tras las vacaciones de verano. Pero no se preocupe, aquí tiene 10 buenos propósitos para empezar con buen pie este mes, un momento perfecto para empezar de nuevo con energía y motivación en la Ciudad Eterna.
Redescubrir la ciudad a pie
Aproveche las suaves temperaturas de septiembre para pasear al atardecer junto al Tíber o entre parques históricos como Villa Borghese y Villa Doria Pamphilj. Con el comienzo de las clases a mediados de mes y la vuelta a la oficina, el tráfico puede ser denso. Deje el coche en casa y pasee entre las bellezas de Roma… bienestar psicofísico garantizado. Le dejamos una guía de cosas gratis que ver en la ciudad.
Asista a eventos culturales
Septiembre en Roma ofrece conciertos, exposiciones y representaciones teatrales al aire libre. Sumérjase en la rica oferta artística y descubra rincones escondidos de la ciudad. Por ejemplo, los conciertos a la luz de las velas son eventos musicales únicos que se celebran en bellos lugares iluminados por la luz de las velas, creando una atmósfera íntima, evocadora y envolvente.
Estos eventos duran unos 65 minutos y ofrecen una experiencia multisensorial al combinar música de calidad, arte y la cálida luz de las velas. El repertorio abarca desde grandes clásicos de la música, como Las cuatro estaciones de Vivaldi, hasta homenajes a iconos internacionales e italianos de la música, como Queen, The Beatles, Coldplay, Vasco Rossi, Ennio Morricone y Pino Daniele. Las entradas cuestan entre 20 y 27 EUR.
Cuidar el bienestar físico
Es bien sabido que la actividad física mejora el estado de ánimo. Si se siente decaído porque tiene nostalgia de las vacaciones de verano, empiece una actividad al aire libre como correr o hacer senderismo urbano, fijándose objetivos realistas y mensurables para mejorar su forma física y su motivación. Las suaves temperaturas de septiembre permiten correr por los numerosos parques de Roma. Puedes encontrar varias rutas en Strava.
Establece objetivos personales SMART
Piensa en lo que quieres conseguir con este nuevo comienzo estableciendo objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y cronometrados. Tener objetivos puede ayudarte a gestionar mejor tu tiempo durante el día y a evitar la ansiedad por el futuro centrándote en lo que quieres hacer en el presente.
Experimente la cocina romana y de temporada
Tras un periodo fuera de Roma, siempre es agradable redescubrir los sabores auténticos degustando productos típicos como pasta, pizza y platos principales en los mercados locales.
Practique un nuevo hobby
Introducirse en una nueva afición podría ayudarle a vivir con un sprint diferente este mes. Septiembre, el mes de los buenos propósitos pero también de los comienzos a veces no tan emocionantes.
Cultive las relaciones sociales
Asista a eventos, veladas culturales o reuniones en cafés y clubes para ampliar su círculo social y disfrutar de experiencias compartidas. Por ejemplo, Roma in Rosa organiza diversas actividades, como actividades creativas, paseos culturales, visitas a exposiciones y museos, descubrimiento de lugares ocultos de Roma, experiencias deportivas y mucho más. Conoce a amigos con intereses similares y diviértete en la ciudad.
Tómese tiempo para leer o visitar una exposición
Elija un libro o una exposición para estimular su mente y su espíritu, quizás participando en grupos de lectura o en eventos culturales. Le sugerimos algunas librerías particulares de la ciudad.
Planifique un viaje fuera de la ciudad
Estar en la ciudad ofrece la oportunidad de participar en diversas actividades, pero hay muchos pueblos que explorar en los alrededores de Roma. Sermoneta (donde se rumorea que vive Will Smith), Frascati, Bracciano y muchos más.
Participe en un evento de inmersión
La experiencia «Titanic – Un viaje en el tiempo» en Roma es una extraordinaria inmersión en la historia del famoso transatlántico, ofrecida a través de realidad virtual inmersiva (RV). El evento tiene lugar en el Forte Trionfale y dura unos 45 minutos, durante los cuales los participantes son transportados virtualmente a los restos del Titanic tal y como se encuentran hoy en día, a 3,8-4 km de profundidad en el océano, para después retroceder en el tiempo hasta 1912 y experimentar la vida a bordo como un pasajero de primera clase.

