En el panorama gastronómico romano, la apuesta por los clásicos se renueva con fórmulas sorprendentes. Olvídese de las colas por un simple cruasán: la última tendencia es un pequeño local especializado que ha transformado un clásico del desayuno en un auténtico ritual del sabor. Hablamos de Il Pangocciolaio, la dirección que ha elevado el sándwich de virutas de chocolate blando a obra de arte.
Una pastelería atípica
Esta pastelería atípica, en la zona de Ostiense, atrae a los golosos a cualquier hora del día gracias a su concepto sencillo pero ingenioso: un pangocciolo (bollo de pan) caliente, recién horneado y listo para rellenar al momento con una alegría de cremas.
El secreto del éxito de Il Pangocciolaio reside en la posibilidad de crear tu propio postre perfecto. El suave bollo básico (cuesta sólo 2 euros) es el lienzo sobre el que extender una abundancia de rellenos que van desde la clásica Nutella a la sofisticada crema de pistacho, pasando por la ricotta de búfala o el apetitoso «bacio Perugina». Un auténtico himno para los que buscan una experiencia dulce sin concesiones, dependiendo del número de rellenos el precio aumenta.

La carta no se detiene en el caballo de batalla, sino que se amplía a los grandes clásicos de la pastelería de desayuno (croissants, bombas y maritozzi con crema) y a especialidades exclusivas. Para eventos o regalos, hay incluso ricas cajas de Pangocciolaio o kits de cannoli, ideales para una fiesta, o tarta de pangoccioli.
Non Solo Zuccheri: salado y aperitivo
A diferencia de una pastelería tradicional, Il Pangocciolaio no olvida a los amantes de lo salado, ofreciendo un rincón dedicado a las distintas variedades de pizza y a las legendarias pizzas de hojaldre. El establecimiento ostiense, en particular, propone una interesante fórmula de aperitivo a 12 euros, que combina bebidas con fritti y pizzette. Una alternativa dinámica y sabrosa.
📍 Para quienes deseen disfrutar de esta experiencia gustativa, los horarios de apertura y la dirección son los siguientes:
Ostiense (Via dei Magazzini Generali, 15): Abierto de martes a sábado, de 18.00 a 2.00 h (ideal para los noctámbulos), martes, miércoles y sábado abre a las 19.00 h, el sábado cierra a las 4.00 h.