Si busca una experiencia auténtica a tiro de piedra de la Piazza Navona, I Pizzicaroli es una parada recomendada. Esta histórica tienda, regentada «de padres a hijos», ha mantenido intacto el ambiente de las antiguas charcuterías romanas, aderezándolo con una pizca de ironía local. Encontrará muchas frases divertidas en la tienda, ¡e incluso en el baño!
Qué hace especial a este lugar y qué le recomendamos que pruebe
Olvídate de los bocadillos de siempre; aquí la materia prima es la protagonista absoluta. Las cestas están diseñadas como generosas raciones individuales. Puede elegir la cesta «Nonna » para una mezcla completa de pecorino, caciotta y embutidos refinados, o decantarse por la «Burino» si es un fan de la porchetta de Ariccia, servida caliente y crujiente sobre bruschetta.
Los Bruschettoni, por su parte, son dos rebanadas de pan casero tostado con generosos ingredientes. Entre los más populares están el «Tartufo » (con mozzarella y jamón crudo) y el «Mandrake » (crema de pecorino, caciotta y manteca de cerdo negro).
Para los que buscan sabores más intensos y caza, la carta ofrece:
- Tagliere Brado: una selección de carnes de venado, jabalí, gamo y pato acompañadas de bruschettas especiales por 19 euros
- Carpaccio de venado: marinado y servido con rughetta, tomates cherry y virutas de queso pecorino
- Bruschettone Cinghialotto: con crema de trufa y mortadela de jabalí

Todo ello acompañado de una copa de vino tinto de la casa o una Romanella fresca mientras disfruta de los dulces típicos de la cesta «Goloso».
📍 Información útil
Dónde: Via della Fossa, 9 (centro de Roma).
Filosofía: No hay servicio de mesa ni reservas. Se respira el aire de la Roma auténtica: genuina, directa y sin demasiadas florituras.
Precios: Justos para el lugar, dependiendo de lo que pidas, pero en torno a los 30-40 euros por persona.