Con este calor, apetece zambullirse en las frescas y cristalinas aguas. Cerca de Roma hay piscinas naturales que están consideradas entre las más fascinantes del mundo. Y queremos explicarte cómo puedes llegar a ellas y descubrirlas…
Las Mole di Narni son un sugestivo rincón natural situado en la provincia de Terni, Umbría, a lo largo del desfiladero del río Nera, a poca distancia de la ciudad de Narni. Son piscinas naturales de agua cristalina y color turquesa intenso, enclavadas en un estrecho valle excavado por el río a lo largo de los siglos, creando un paisaje de rara belleza y casi de cuento de hadas, tanto que inspiró al escritor C.S. Lewis para sus «Crónicas de Narnia». ¿Lo sabías?
La temperatura del agua ronda los 12ºC, helada para los que entran en calor.
Cómo entrar en Le Mole di Narni
La entrada a la Mole es de pago y hay que reservar turno. El coste por persona es de 8 euros y se puede elegir entre el turno de mañana (de 10.00 a 13.45) o el de tarde (de 14.00 a 17.45).
También se puede reservar aparcamiento, también de pago (5 euros); el horario de acceso es de 09:45 a 18:00. Se encuentra cerca de la estación de ferrocarril de Nera Montoro.
Cómo llegar a la Mole

Las Mole se encuentran a unos 15 km de Terni y se puede llegar fácilmente en coche desde Narni siguiendo la carretera estatal que bordea el río durante unos 10 km, o a través de un carril bici/peatonal excavado en una antigua línea de ferrocarril que conecta Narni con Nera Montoro a través de Stifone, un pequeño pueblo histórico con los restos de un antiguo astillero romano.
En cuanto a la distancia desde Roma, Narni está a unos 82 km en línea recta y a unos 86 km por carretera, con un tiempo de conducción de una hora y media, dependiendo del tráfico y de la ruta elegida.
* el baño no es seguro ni está vigilado
Qué ver en los alrededores
Narni Sotterranea es uno de los lugares más fascinantes y misteriosos de Umbría, situado justo debajo del centro histórico de Narni. Se trata de un complejo de espacios subterráneos descubierto por casualidad en 1979 por un grupo de jóvenes espeleólogos, que dieron con un pequeño pasadizo oculto en los restos de un antiguo convento dominico.
La visita guiada dura unos 90 minutos, la entrada cuesta 8 euros, 5 euros para niños de 6 a 11 años, menores de 6 años gratis.