Roma está viviendo una auténtica revolución cultural que tiene como objetivo poner el patrimonio histórico de la capital a disposición de los ciudadanos. A partir del 2 de febrero de 2026, entró en vigor una reforma estructural del sistema museístico capitolinio que elimina las barreras económicas para quienes viven en el territorio a diario, al tiempo que introduce nuevas modalidades de gestión para los flujos turísticos internacionales.
Acceso gratuito a los museos para los residentes
La novedad más relevante es la instauración de la gratuidad total y permanente para todos los residentes de Roma y de la Ciudad Metropolitana. Ya no se trata de iniciativas esporádicas o limitadas a los primeros domingos del mes: a partir de ahora, cualquier persona que resida en el área metropolitana podrá cruzar el umbral de los principales centros museísticos municipales sin pagar la entrada.
Entre las instituciones implicadas destacan los Museos Capitolinos, la Centrale Montemartini, los Mercados de Trajano y el Museo de la Ara Pacis. La medida se extiende también a realidades más minoritarias pero de inmenso valor, como el Museo de Roma en Trastevere, la Galería de Arte Moderno y toda la red de Museos de Villa Torlonia. También los yacimientos arqueológicos «dispersos» por el territorio, desde las Tumbas de la vía Statilia hasta el Mitreo del Circo Máximo, pasan a ser accesibles de forma gratuita, aunque para muchos de ellos sigue siendo necesario reservar con antelación o respetar los horarios especiales de apertura.
Por el contrario, el acceso para los estudiantes universitarios y los residentes, que gracias a la tarjeta MIC pueden seguir disfrutando de las mismas ventajas, se mantiene sin cambios, lo que confirma el compromiso de la ciudad con los jóvenes y la formación.
El cambio para la Fontana di Trevi
Si bien se abren las puertas a los residentes, el Ayuntamiento ha introducido un cambio histórico para los visitantes no residentes en relación con uno de los monumentos más emblemáticos del mundo: la Fontana di Trevi. Por primera vez, el acceso al perímetro interior de la fuente está regulado por una entrada de 2 euros.
Esta medida no solo tiene fines económicos, sino que también pretende gestionar la inmensa afluencia de público que desde hace años pone a prueba la conservación del lugar. El acceso de pago está activo desde las 9:00 (o desde las 11:30 los lunes y viernes) hasta las 22:00. Fuera de este horario, la fuente vuelve a ser visible para todos de forma gratuita. Es importante destacar que los residentes, los niños menores de 6 años y las personas con discapacidad siguen teniendo acceso gratuito incluso a la zona acordonada.
