Si está planeando una visita a Roma, dese prisa: aún le quedan unos días para admirar gratuitamente la emblemática Fontana de Trevi. A partir de enero, una vez finalizado el periodo jubilar y pasadas las Navidades, el acceso a este famoso monumento será de pago para los visitantes no residentes.
Actualización: Fanpage informa de que fuentes de Roma Capitale confirman que se trata de una solución, la de cobrar la entrada a partir de 2026, sobre la que «la Administración Capitolina lleva tiempo reflexionando», pero sobre la que «aún no se ha tomado ninguna decisión«.
¿Cómo funcionará el acceso a la Fuente?
Los que son de Roma están acostumbrados a ver multitudes frente a la famosa fuente. Declaraciones románticas, deseos expresados y fotos de recuerdo… pero a partir de enero, el panorama puede cambiar, sobre todo en lo que se refiere a la cantidad de gente frente a la atracción, que a veces dificulta disfrutar de la experiencia tranquilamente.
La entrada requiere una contribución de dos euros. La entrada podrá adquirirse directamente en los torniquetes, con la posibilidad de pagar también con tarjeta bancaria. Los residentes en la capital seguirán teniendo acceso gratuito a través de una vía rápida.
La recaudación, según leemos en FanPage, no se destinará al erario general municipal, sino que se reinvertirá en proyectos de mejora de la ciudad, como la reordenación medioambiental, el refuerzo del transporte público y la restauración de otras fuentes históricas, con la intención de hacer de Roma un lugar más acogedor para todos.
Mejorar la experiencia
La decisión de introducir una tarifa de entrada, largamente debatida y firmemente respaldada por la administración, sigue a una fase inicial de cuotas que resultó eficaz para regular la enorme afluencia de turistas.
Este monumento, uno de los más visitados de Roma junto con el Coliseo, es tristemente célebre por su masificación, que a menudo dificulta incluso la toma de una simple foto. La introducción de la entrada no sólo pretende generar fondos para la regeneración urbana, sino también regular el acceso, convirtiendo la visita en una experiencia más serena y agradable para los miles de turistas que lo admiran cada día.
