El Mercado de Testaccio es uno de los ejemplos más logrados de cómo la memoria histórica de Roma puede convivir armoniosamente con la modernidad y el comercio contemporáneo. Situada en la via Beniamino Franklin, junto al antiguo matadero, la estructura actual fue inaugurada en 2012, marcando el paso de la antigua sede de la plaza Testaccio a un complejo arquitectónico de vanguardia, diseñado por el arquitecto Marco Rietti. Este espacio de más de 5000 metros cuadrados se distingue por un diseño minimalista y luminoso que, además de proteger a los visitantes de las inclemencias del tiempo, mantiene la sensación de un mercado abierto, integrándose perfectamente en el tejido urbano del barrio.
Qué encontrar en el mercado Testaccio
La peculiaridad que hace único este lugar es su vínculo visceral con la arqueología. Durante las excavaciones para la construcción de la nueva sede, han reaparecido extraordinarios hallazgos que dan testimonio de la vocación comercial de la zona desde la época imperial. Bajo los modernos puestos se esconde, de hecho, un yacimiento arqueológico que formaba parte del antiguo Emporium, el puerto fluvial donde atracaban las ánforas de aceite (que luego se convirtieron en el símbolo mismo del barrio). Esta estratificación histórica forma hoy parte integrante del Museo Diffuso del Rione Testaccio, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de alternar las compras con un viaje subterráneo a la antigua Roma a través de visitas guiadas específicas.

Qué comer
Desde el punto de vista gastronómico, el mercado se ha consolidado como un paraíso de la comida callejera. Además de los clásicos puestos de fruta y verdura, carnicería y artesanía, la estructura alberga más de 60 puestos donde la auténtica tradición romana se une a la experimentación internacional. Entre los pasillos se pueden degustar platos emblemáticos como las tripas, la coda alla vaccinara y los bocadillos con lesso, pero también opciones vegetarianas, cocinas étnicas (desde arepas venezolanas hasta comida griega) y propuestas gourmet como tapas y vinos seleccionados.
Entre los diferentes puestos: Mordi e Vai (Banco 15), aquí tienes que probar el bocadillo con lesso di scottona o el de trippa alla romana. Es la esencia de la cocina romana encerrada en un panecillo recién hecho. Luego está Food Box (Banco 66), perfecto para los fritos. No te pierdas su clásico supplì (uno de los mejores de la ciudad) o la alcachofa alla giudìa. A menudo también ofrecen especialidades internacionales como las arepas.
Y, por último, Casa Manco (Banco 22), si te gusta la pizza al corte, este es el lugar adecuado. Su particularidad es el uso de flores y hierbas aromáticas y combinaciones gourmet sobre una masa muy ligera y crujiente.
El mercado no es solo un lugar de consumo, sino un centro social vibrante que sigue renovándose con la apertura de concept stores y la organización de eventos especiales, como el «Mercato di Testaccio Open», que prolonga la actividad hasta la noche con música y degustaciones.
Información para visitarlo
Abierto de lunes a sábado, de 07:00 a 15:30, sigue siendo una parada imprescindible para cualquiera que quiera respirar el alma auténtica y dinámica de la capital.