Si hay algo que hemos aprendido siguiendo los vídeos gastronómicos de Franchino er Criminale es que lo «fofo» no tiene escapatoria. Pero cuando Alessandro Bologna (este es el verdadero nombre del bloguero gastronómico) llega al mostrador de Nonna Pia, el tono cambia.
He aquí un retrato de lo que muchos consideran no solo una pizzería, sino un auténtico santuario de la romanidad.
La pizza de Nonna Pia: cuando lo «popular» se convierte en excelencia
En el corazón palpitante de los barrios romanos, donde el aroma de la harina se mezcla con el aire del hogar, la pizza de Nonna Pia representa la antítesis de las modas pasajeras. Si Franchino la ha «premiado» con un «9+», es porque aquí se respeta la tríada sagrada: honestidad, calidad y tradición.
El veredicto del «Criminale»
¿Por qué Franchino se enamoró de este lugar? La respuesta está en la extrema simplicidad que esconde el trabajo realizado. La pizza roja es buena, definida como «bizcochosa», el tomate es de calidad. Sin embargo, según el bloguero gastronómico, sería incorrecto definirla como la mejor de Roma, aunque sin duda se encuentra entre las mejores. En cuanto a las pizzas rojas, la masa de calidad es lo que destaca al primer bocado.
El maritozzo salado con pollo a la cacciatora merece la pena probarlo. Y aún quedan por probar la pizza con patatas (bien cocidas), la pizza blanca (¿la mejor de la capital?), el lingotto con carbonara, el sándwich con ensalada de pollo y el supplì.
Nada de tomates ácidos ni mozzarella de plástico. Aquí, los ingredientes tienen el sabor de una compra bien hecha. Nonna Pia se mantiene fiel a la ética del barrio. Es comida para todos, no solo para unos pocos elegidos.
No es la pizza «instagrameable», es la pizza hecha para comerla caliente, de pie o en la acera, manchándote los dedos.
Dónde: Piazza Epiro, 17A, BOX, 29 y 30, 00183 – Roma. Para más información: 3791709344.
