Si eres un millennial, cierra los ojos por un segundo. ¿Recuerdas el aroma del zabaglione batido a mano en la cocina? ¿Esa crema amarilla, densa y espumosa que sabía a meriendas caseras y tardes de invierno viendo dibujos animados?
Una conocida heladería romana ha tomado ese recuerdo, lo ha calentado y lo ha transformado en algo nunca antes visto: el «helado caliente».
No es solo la novedad gastronómica de este invierno, sino un puente entre el pasado y el futuro que se está convirtiendo en el nuevo ritual imprescindible para quienes buscan lugares especiales y deliciosos en la capital.
Helado caliente en Roma: ¿cuál es la novedad que desafía al invierno?
Seamos sinceros: la idea de un helado que desafía el frío parece una paradoja imposible. Sin embargo, el contraste entre las diferentes temperaturas es lo que hace que esta creación sea tan atractiva.
No estamos hablando de un helado derretido, sino de una creación dulce en la que la sedosidad del frío de la nata y el calor embriagador de la crema de huevo se unen en un equilibrio perfecto de sabores.
Esta idea tiene raíces nobles y lejanas:desde la Omelette norvégienne de 1867 (helado cubierto de merengue flambeado) hasta el famoso Caldofreddo siciliano de San Vito Lo Capo.
Incluso en Auckland, el pastelero Giampaolo Grazioli sorprendió a todos con un helado horneado.
Pero en Roma, la novedad recién lanzada tiene un alma decididamente más «callejera» y nostálgica, pensada para calentar las manos durante un paseo invernal.
La magia de Giuffrè en Prati: el zabaione para llevar se convierte en comida callejera

La novedad lleva la firma de Giuffrè Forno & Gelato, que ha elegido su nueva apertura en el barrio de Prati para presentar el «Gelato caldo di Roma» (helado caliente de Roma). La idea nace del corazón de Alessandro Giuffrè y de su amor visceral por el zabaione, una pasión que cultiva desde pequeño.
«Quería transformar ese recuerdo en un gesto contemporáneo», cuenta Alessandro. Así, el zabaione, servido en un vaso para llevar, se convierte en la base caliente en la que se sumerge una bola de helado.
Pero el verdadero golpe de genio es la nata sólida: una mezcla equilibrada entre nata y mascarpone que no se desvanece inmediatamente, sino que permanece compacta para ofrecer un increíble juego de texturas en cada cucharada.
¿Oro o frambuesas? Puedes personalizar tu helado de invierno
No sería una verdadera novedad romana sin un toque de estética, perfecto para tus Stories. En Giuffrè puedes personalizar tu helado caliente con detalles que llaman la atención de la vista y el paladar:
- Polvo dorado: un toque espectacular que celebra la luz de la ciudad y convierte tu «zabaione da passeggio» en un pequeño lujo.
- Polvo de frambuesa deshidratada: ideal si te gustan los contrastes, añade frescura y una acidez natural que equilibra el dulzor de la crema.
Por qué ir a Giuffrè: no solo helados, sino también una panadería de calidad en Roma
Si estás buscando nuevos locales en Roma o sitios especiales donde desayunar, esta heladería (que también es panadería) es el destino definitivo.
No vayas solo por el helado caliente: aquí la calidad está presente en todas las secciones. Los productos de panadería se elaboran con materias primas de excelencia, el café es excelente y el capuchino está montado a la perfección.
Tanto si te apetece un maritozzo relleno al momento (¡en invierno también con zabaglione y nata!) como un croissant hojaldrado que cruje al morderlo, la experiencia en Giuffrè es garantía de calidad artesanal y cálida acogida.
Información, horarios y precios: dónde probar el helado caliente de Giuffrè
¿Quieres probar esta novedad? Tanto si eres millennial como si eres de la generación Z, seguro que te gustará.
📍 Dónde: Via Alessio Baldovinetti, 56, 00142 Roma (nueva sede en el barrio de Prati) y Viale di Trastevere, 255, 00153 Roma.
⏱️ Horarios : los locales están abiertos todos los días de 08:00 a 20:00.
💶 Precios: 7 € el tamaño pequeño, 10 € el tamaño grande.