En agosto, Roma se queda vacía, y los que se quedan lo saben: los mejores fines de semana son aquellos en los que te vas en coche fuera de la ciudad y te conformas con poco. Una plaza, un poco de música, algo frito en la mano.
El 8 y el 9 de agosto, ese «poco» tiene una dirección concreta: Nerola, un pueblecito medieval de la Sabina a una hora de Roma, donde vuelve una de las fiestas populares más antiguas y auténticas de la zona: la de la pizza frita.
Fiesta de la pizza frita de Nerola: la 33.ª edición bajo el castillo de Orsini
El segundo fin de semana de agosto (8 y 9), Nerola acoge la 33.ª edición de la Fiesta de la Pizza Frita de Nerola, la cita que desde hace más de treinta años abre el calendario del «Ferragosto Nerolese», las fiestas en honor a Santa María de la Asunción y San Roque.
Los puestos de comida abren a las 19:30 en la plaza, en el casco antiguo dominado por la imponente silueta del Castillo Orsini; a partir de las 21:00, toca música en directo, karaoke y bailes en grupo.
Lo organiza todo la Pro Loco, y no se aceptan reservas: te presentas y te pones a la cola, como siempre se ha hecho.
La protagonista: pizza frita hecha a mano, dulce o salada

La reina de la noche es ella, la pizza frita de Nerola: masa amasada totalmente a mano y frita en aceite de oliva virgen extra de las colinas de Nerola, en el corazón de la Sabina, una de las regiones olivareras más famosas del Lacio.
Puedes elegir entre las versiones clásicas: sal o azúcar para los que la quieren sencilla, tomate fresco y albahaca o jamón para los que prefieren el sabor salado. En el pueblo las llaman «míticas», y hasta bromean con ese adjetivo: lo que quieren decir es «ven y juzga tú mismo».
Más allá de las pizzas fritas: arrosticini, cerveza de barril y una plaza que baila

Si te quedas con ganas de más, también hay brochetas de cordero a la brasa, patatas fritas y crepes de Nutella para terminar con un toque dulce, todo ello regado con cerveza de barril.

Pero lo mejor de todo, seamos sinceros, es el ambiente: la plaza que se va llenando, la música que empieza a sonar, los bailes en grupo que no piden permiso. Es la fiesta de pueblo en su forma más auténtica, sin filtros y sin facturas desorbitadas.

Cómo llegar a Nerola desde Roma
🚗 Ir en coche es la opción más sensata. Desde Roma, coges la A1 en dirección a Florencia, sales en Fiano Romano y sigues unos veinte kilómetros por la Salaria hacia Rieti; a la altura de Borgo Quinzio, sigues la salida hacia Nerola y luego la Salaria Vecchia en dirección a Acquaviva. En total, más o menos una hora.