Dentro de poco más de un mes, Europa será testigo de uno de los fenómenos astronómicos más fascinantes que existen: un eclipse total de Sol. La sombra de la Luna atravesará la mitad norte de España, regalándonos un espectáculo único que tendrá lugar justo al atardecer, a partir de las 19:30 más o menos.
¿Dónde ver el eclipse solar?
La franja de totalidad abarcará nada menos que 13 comunidades autónomas españolas, incluyendo ciudades como Zaragoza, Bilbao, Valencia y Palma de Mallorca. Incluso metrópolis como Madrid y Barcelona, aunque estén justo fuera de la franja, disfrutarán de un eclipse parcial impresionante, con más del 99 % del disco solar oscurecido.

¿Cuál es el destino perfecto para quien sale de Roma y quiere vivir esta magia? La mejor opción desde Roma es Palma de Mallorca. De entre las ciudades que se encontrarán exactamente en la trayectoria de la totalidad, es sin duda el destino más cómodo y cercano para quien viaja desde Roma. La isla cuenta con vuelos directos diarios (y a menudo de bajo coste), con una duración de poco más de una hora y media. No solo es la más cercana, sino que también ofrece una de las duraciones más largas para este evento concreto (unos 2 minutos).
El eclipse de 2026 será un «eclipse al atardecer», lo que lo hace increíblemente fotogénico, pero requiere un poco de planificación. A mediados de agosto, el atardecer en Palma de Mallorca suele ser sobre las 20:45-20:50. Esto significa que cuando el Sol quede completamente oculto por la Luna será sobre las 20:31. Para disfrutar del espectáculo, tendrás que colocarte en un lugar con una vista totalmente despejada hacia el oeste (a ser posible, frente al mar o en un lugar elevado).
Para ver un plano detallado de la trayectoria y los horarios con precisión de segundos, puedes consultar el mapa interactivo del IGN.
¿Qué hacer en Palma de Mallorca (además del eclipse)?
Aprovechar el eclipse es la excusa perfecta para unas vacaciones de verano en las Baleares. No te pierdas La Seu: la magnífica catedral de Santa María de Palma, una obra maestra del gótico situada justo frente al mar. Sus rosetones y los detalles de Antoni Gaudí te dejarán sin aliento.

También merece la pena visitar el Castillo de Bellver, uno de los pocos castillos de planta circular que hay en Europa. Y además: perderse por el Casco Antiguo es una experiencia única; el centro histórico es un laberinto de callejuelas, patios escondidos (los famosos patios mallorquines) y arquitectura morisca.
Ya que es verano: date el capricho de darte un buen chapuzón, desde la cercana Cala Major hasta las espectaculares aguas cristalinas de Es Trenc (al sur de la isla); agosto es el mes perfecto para disfrutar del Mediterráneo.