Si existe un lugar capaz de suspender el tiempo en el caótico centro histórico de Roma, ese es sin dudael Arco degli Acetari. Situado en Via del Pellegrino 19, a pocos pasos de la animada Campo de’ Fiori, este arco conduce a un patio interior que parece haber escapado intacto al paso de los siglos, conservando un ambiente puramente medieval.
Un viaje en el tiempo entre casas con pórtico
Cruzar el arco significa dejar atrás el ruido de la ciudad moderna para sumergirse en un cuadro viviente. La pequeña plaza interior se caracteriza por sus casas de color ocre, sus típicas escaleras exteriores de madera y mampostería, y una exuberante vegetación que desciende desde los balcones. Esta vista representa uno de los pocos ejemplos que quedan de la arquitectura menor de la Edad Media romana, donde las viviendas conservan la estructura de las casas antiguas, típicas de los barrios populares de la época. De hecho, ¡parece que estás en un pueblecito dentro de la ciudad!
¿Quiénes eran los Acetari? El nombre del lugar no es casual, sino que está estrechamente relacionado con la historia comercial de la capital. Aquí, entre los siglos XVI y XIX, se encontraban los almacenes y establos de los Acetari (o Acquacetosari). Estos vendedores ambulantes transportaban el Acqua Acetosa, un agua mineral ácida procedente de un manantial situado en la zona llana de Parioli.

La fama de esta agua se disparó en 1613, cuando el papa Pablo V Borghese la declaró curativa y milagrosa, considerándola beneficiosa para los riñones y el estómago. La demanda fue tal que se hizo necesario un punto de almacenamiento central, identificado precisamente en este patio cerca del mercado de Campo de’ Fiori.
Información útil
Aunque el Arco degli Acetari es una propiedad privada, normalmente se permite el acceso para admirar el patio, respetando la tranquilidad de los residentes.
Horario de visita: generalmente accesible todos los días hasta las 23:00.