La investigación, realizada entre 2018 y 2022 y publicada por Il Sole 24 Ore, se basa en el concepto de «nudge» (empujón suave), conceptualizado en el libro de Richard H. Thaler y Cass R. Sunstein. Se trata de economía conductual. Colocar los puestos de fruta y verdura a la entrada de la tienda llama inmediatamente la atención del cliente, haciendo que la elección saludable sea la más fácil y rápida de tomar.
El estudio británico
El estudio analizó el comportamiento de compra en 36 tiendas de una cadena de supermercados de descuento inglesa, con la participación de 560 mujeres de entre 18 y 60 años (elegidas por ser las principales responsables de las compras familiares). El resultado en las tiendas fue un aumento de unas 2525 raciones de fruta y verdura vendidas más por cada supermercado cada semana.
Al cabo de 6 meses, las mujeres expuestas a esta disposición mostraron una mejora concreta en la calidad de su alimentación. ¿Por qué es importante para el consumidor? Aumentar el consumo diario de solo 50 gramos de verduras puede reducir significativamente la mortalidad a largo plazo. Este estudio nos sugiere que las técnicas de marketing, que a menudo se usan para impulsar alimentos ultraprocesados (como los dulces en las cajas), pueden utilizarse «al revés» para favorecer la salud pública, mejorando la alimentación de las familias y animándolas a seguir la clásica dieta mediterránea.

Saber que la ubicación de los productos influye en nuestras decisiones nos permite hacer la compra de forma más consciente, yendo más allá de la «trampa» visual de los primeros mostradores que nos encontramos. Trasladar las secciones de productos frescos cerca de la entrada no es solo una elección estética, sino una potente estrategia de prevención que ayuda a las familias a comer mejor casi «sin darse cuenta».
¿Te habías fijado en eso alguna vez?