¿Te apasiona el senderismo? A poca distancia de Roma puedes emprender un viaje por la naturaleza. El Cammino del Salto es un sugerente itinerario circular de unos 100 km que serpentea por el Cicolano, en la provincia de Rieti, rodeando el lago del Salto.
Cómo empezar: información sobre las seis etapas

Presentada oficialmente en septiembre de 2024, la ruta atraviesa territorios vírgenes entre pueblos medievales, bosques de castaños y paisajes impresionantes. El punto de salida y llegada es la aldea de Peschieta ( Fiamignano) y se divide en 6 etapas.
La primera etapa
La primera etapa es Peschieta – Fiamignano (15,3 km), que te permite ver el Santuario de Santa María de la Asunción y el pueblo abandonado de Roccarandisi.
Teniendo en cuenta también las paradas, se recorre en unas 6 horas.
La segunda etapa
Al día siguiente se va de Fiamignano a Petrella Salto (16 km), pasando por la Chiesetta Alpina y llegando a la Rocca di Beatrice Cenci, desde donde se puede admirar el lago.
La tercera etapa
El tercer día se va de Petrella Salto a Varco Sabino (16 km). Un recorrido que ofrece vistas espectaculares desde la presa del Salto y pasa por Rocca Vittiana.
La cuarta etapa
Sejue como opcional, recorre el Anillo del Monte Navegna (14 km). Una variante exigente que te recompensa con unas vistas preciosas del paisaje.
La quinta etapa
Penúltima etapa: Varco Sabino – Ospanesco (20 km). Inmersa en la naturaleza salvaje del Cicolano, te permite ver la Quercia Bella (el árbol más antiguo del Cicolano) y la iglesia de Santa Maria in Villa. En esta etapa, antes de subir a Ospanesco, también puedes darte un baño en el lago.
La sexta etapa
Por último, queda la ruta de Ospanesco a Peschieta (18 km). Se pasa por Pescorocchiano y Collaralli antes de volver al punto de partida. Al final, también podrás recoger el certificado en la casa del abuelo Domenico y la abuela Felicetta, tal y como se indica en la página web del Cammino del Salto (que te recomendamos seguir para obtener sugerencias específicas sobre la ruta: se han publicado vídeos que la explican etapa por etapa).
La ruta es ideal para quienes buscan una experiencia de «slow travel» en una zona aún poco frecuentada por el turismo de masas, con la posibilidad de pasar unos días en plena naturaleza.