Malas noticias para quienes viven en Roma o piensan mudarse a la capital: el alquiler absorbe el 65% del salario medio neto de los romanos.
Sí, ha leído bien. No es una exageración, no es un eslogan alarmista. Son cifras frías y concretas extraídas del análisis más completo y reciente disponible sobre el mercado inmobiliario europeo.
Una situación que calificar de «crítica» es casi un eufemismo, y sin embargo es exactamente lo que viven a diario miles de personas en la capital italiana.
Pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación? Y sobre todo, ¿es realmente Roma la ciudad más degradada de Europa?
La respuesta la da un estudio internacional que dibuja un panorama alarmante del mercado de la vivienda en el Viejo Continente.
El estudio del Deutsche Bank Research Institute: una imagen del mercado inmobiliario europeo
En 2025, el Deutsche Bank Research Institute llevó a cabo el análisis más completo jamás realizado sobre la relación entre salarios y alquileres en los grandes centros urbanos europeos.
El estudio analizó 69 ciudades del mundo, de las cuales 28 eran europeas, comparando directamente los salarios netos medios y los costes de alquiler de pisos de un dormitorio en los centros urbanos.
El estudio destaca algunos oasis felices:
- Ginebra: 29
- Luxemburgo: 34
- Fráncfort: 34-35
- Zúrich: 35%.
- Helsinki y Viena: menos del 40%.
Pero, ¿qué dice el estudio específicamente sobre Italia? He aquí la bomba: Italia es uno de los contextos europeos más problemáticos en cuanto a asequibilidad de la vivienda.
No es sólo una impresión que se tiene cuando se busca casa. Es un dato científico que confirma lo que sientes en tu piel cada día.
De las tres ciudades italianas analizadas en el estudio (Roma, Milán y Florencia) ninguna puede considerarse «habitable» desde el punto de vista de la vivienda.
Milán representa el 71% del salario absorbido por el alquiler, Florencia -sorpresa- es aún más cara, con unos gastos medios mensuales de 1.806 euros (y picos de 2.200 euros en el centro de la ciudad), mientras que Roma se sitúa en el 65%.
La crisis de la vivienda en Roma

Entremos en detalle, cifras en mano. En Roma, según el informe Deutsche Bank 2025, el coste medio de un apartamento de un dormitorio oscila entre 900 y 1.100 euros al mes.
Si se busca una habitación en una zona céntrica, el tipo de alojamiento que buscaría una persona sola, ya estamos en los 2.000 euros al mes. No es una broma, estas son las cifras reales que se pueden encontrar en Immobiliare.it.
Pero el verdadero problema es la relación con los salarios. En Roma, el salario medio neto ronda los 1.380-1.400 euros al mes (mucho más bajo que en Milán, por decir algo).
Con un alquiler medio de 1.000 euros, el cálculo es brutal:
1.000 / 1.400 = 71,4%, redondeado al 65% en el estudio (probablemente considerando zonas ligeramente periféricas).
¿Qué te queda? Poco más de 400 euros para vivir.
Y aquí empiezan los verdaderos compromisos: no vas al gimnasio, reduces tus salidas, renuncias a zapatos nuevos, no puedes permitirte enfermar (porque los medicamentos y las visitas cuestan dinero), no ahorras nada.
La «regla del 30%»: el parámetro que Roma desautoriza por completo
Existe una norma internacional reconocida: la «regla del 30%«.
En la práctica, según las directrices financieras establecidas a nivel mundial, el alquiler nunca debe superar el 30% del salario mensual neto.
Este parámetro obedece a una simple lógica económica: si uno gasta más del 30% de sus ingresos en gastos de vivienda, no le queda dinero suficiente para cubrir las demás necesidades de la vida (alimentación, transporte, energía, atención médica, educación).
Es un simple cálculo de sostenibilidad económica personal.
En Roma, la proporción es más del doble de este límite.
Vivir en Roma en 2025, un serio compromiso económico

Si vives en Roma o estás pensando en mudarte allí, debes saber que te enfrentas a una de las situaciones más críticas en materia de vivienda entre las grandes capitales europeas. No porque Roma sea cara en términos absolutos (lo es, pero no a la cabeza de la lista mundial), sino porque los salarios son bajos y la relación está completamente desequilibrada.
Los datos del Deutsche Bank Research Institute 2025 no dejan lugar a dudas: Roma es una ciudad donde el coste de la vivienda ha superado el límite de la asequibilidad media.
Lo que queda por entender es cómo seguiremos viviendo allí.